Una vez más he sufrido las consecuencias de un nuevo traslado, aunque esta vez ha sido para mucho mejor.
Lo peor: el "operador de telecomunicaciones" (no quiero señalar) que me proporcionaba el servicio de acceso a Internet ha demostrado una incompetencia sin precedentes en una operación tan simple como es el traslado de una línea de teléfono, cometiendo ineptitud tras ineptitud para intentar arreglarlo. Algo que en condiciones normales debería estar resuelto en dos o tres días les ha llevado más de un mes, lo que deja al descubierto una escandalosa ausencia de profesionalidad que avergonzaría a cualquier empresario digno.
Berrinches aparte, he estado verdaderamente muy ocupado y además han coincidido las fechas navideñas, con lo que las previsiones de sentarse delante del ordenador a hacer algo simplemente se han ido a la porra.
Pero, como se suele decir, año nuevo, vida nueva, así que intentaremos remediarlo poco a poco ahora que el 2007 empieza a balbucear. Lo primero de todo, nueva dirección de correo:

Y lo segundo (si las cosas salen como uno desearía), volver a emitir inminentemente.
Permanezcan atentos a sus pantallas...
Como ya os había comentado, he dejado para el final el plato fuerte de esa visita: la Mezquita.

Antigua mezquita de Córdoba, convertida en el siglo XIII en la actual Catedral de Córdoba, que constituye el monumento más importante del arte hispano-musulmán junto a la Alhambra. Es la tercera mezquita más grande del mundo, por detrás de las de Casablanca y La Meca ya que tiene una superficie de 23.400 metros cuadrados.
La mezquita se compone de tres partes: el Patio de los Naranjos (conserva buena parte de su aspecto original), al que se accede por la Puerta del Perdón, de estilo mudéjar (1377), en donde se observan las hileras de naranjos y palmeras, de las fuentes y los arcos de herradura que lo rodean junto a la puerta se levanta el alminar desmochado parcialmente y rodeado, a principios del siglo XVII, de un «encofrado» de estilo herreriano.

La puerta de Las Palmas da acceso a la mezquita: un bosque de ochocientas cincuenta columnas de mármol, jaspe y granito sobre las que se apoyan trescientos sesenta y cinco arcos de herradura bicolores da la medida del esplendor del arte de los califas en su apogeo. El mihrab, lugar santo de la mezquita que señala la dirección Sur y no la de La Meca, de acuerdo con la voluntad de Abderramán (hacia el río porque le llevaba hasta su Damasco natal). Ésta es una de las hipótesis, pero hoy día está más aceptada la teoría de que la nave principal de la mezquita sigue la orientación de la calle principal (cardo) de la antigua Córdoba Romana (Colonia Patricia), como se ha atestiguado en las excavaciones arqueológicas realizadas en la ciudad. El mihrab es un joyel de mármol, estuco y mosaicos bizantinos brillantemente coloreados sobre fondo de oro.

En el Lucernario se conservan los arcos lobulados de los muros y la cúpula. En la cabecera destacan los arcos, los mosaicos del muro y la estructura y decoración de las cúpulas a base de arcos cruzados.

Tras la conquista de Córdoba por los cristianos, éstos utilizaron la mezquita para celebrar su culto, pero en el siglo XVI, cuando el Islam fue definitivamente expulsado de la península Ibérica, los vencedores quisieron adecuarla a sus creencias: construyeron una catedral renacentista a cargo de Hernán Ruiz y luego de su hijo, en pleno corazón de la mezquita, alterando la perspectiva original.

Una de las cosas más llamativas e increíbles es el enorme contraste de la convivencia de las culturas árabe y cristiana en el interior de la Mezquita Catedral. También hay una zona-museo donde se pueden contemplar restos romanos que han ido apareciendo en excavaciones, algo muy común en toda la ciudad, donde cada vez que acometen la obra de los cimientos de un nuevo edificio descubren restos romanos y tienen que parar las obras.

Sin embargo, las fotos no hacen justicia a la grandeza de la obra. Hay que verla para admirar en todo su esplendor esta maravilla, así que desde aquí os recomiendo que os organicéis una pequeña escapada de un fin de semana para disfrutar de los encantos de esta ciudad.
Continúo (con vuestro permiso) enseñándoos algunos rincones mágicos de Córdoba.
La Plaza de la Corredera es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad de Córdoba. Única plaza mayor cuadrada de Andalucía y la más emblemática de España junto a la Plaza Mayor de Madrid y Plaza Mayor de Salamanca.
Construída en el emplazamiento que se cree que en su día ocupó parte del Circo Romano, este espacio ha sido profundamente remodelado con el paso del tiempo. A finales de siglo XIX, en 1896, se construye en mitad de la plaza un edificio tendente a albergar el mercado de abasto. Es en el año 1959 cuando Antonio Cruz Conde, alcalde de Córdoba, aprueba el derribo del edificio de mitad de la plaza para realizar uno en el subsuelo. En esta construcción se encontraron numerosos mosaicos que hoy en día se encuentran expuestos en el Alcázar de los Reyes Cristianos.
Entre los edificios que dan forma a la plaza destaca el Mercado de Sánchez Peña o las Casas de Doña Ana Jacinta. El actual Mercado de Sánchez Peña sirvió de sede consistorial así como cárcel, hasta que en el siglo XIX, 1846, el empresario cordobés José Sánchez Peña, compró el edificio e instaló allí la más moderna industria de Córdoba con máquinas de vapor para crear una fábrica de sombreros, instalando a los obreros en la parte alta del inmueble, donde tuvieron sus viviendas.

La plaza de las Tendillas está situada en las inmediaciones del antiguo foro romano y se ha convertido actualmente en el verdadero eje donde se desarrolla y se organiza la vidad comercial de la capital cordobesa.
Tras su remodelación se ha convertido en una plaza peatonal en su practica totalidad. Es reseñable la estatua ecuestre que se erige en el centro de la plaza en la que se reproduce la imagen de Don Gonzalo Fernández de Córdoba más conocido como "el Gran Capitán", político y militar de los Reyes Católicos.

Otra de las maravillas de Córdoba es la Sinagoga.
Este templo hebreo se construyó en el año 1315 (5075 del calendario judío) en estilo mudéjar por alarifes dirigidos por Isaq Moheb.
Consta de un patio al que se accede desde la calle y que da paso a un vestíbulo seguido de la sala de oración. Del lado oriental del vestíbulo arranca la escalera que lleva hasta la galería para las mujeres; dicha galería se conecta con la sala de oración mediante tres balcones decorados con arquillos polilobulados.
La sala de oración es de planta casi cuadrada con 6'95 x 6'37 m; tiene cubierta de artesonado y alcanza una altura de más de 6 metros; en su lado oriental se abre el tabernáculo, espacio reservado para la Torá y coronado con arco de grandes lóbulos, enmarcado en un alfiz; alrededor se dispone decoración de lacería. El lado opuesto al tabernáculo presenta un pequeño nicho con arco polilobulado y apuntado, donde estuvo el retablo de Santa Quiteria.
La decoración en yeso, con motivos mudéjares, se ha perdido hasta unos dos metros de altura, dejando a la vista el ladrillo de su fábrica.
Luego de la expulsión de los judíos en 1492 el edifició se dedicó a diversas funciones: hospital de hidrófobos de Santa Quiteria, Ermita de San Crispín del gremio de los zapateros y escuela de párvulos hasta que fue declarado Monumento Nacional en 1885.
Desde entonces pasó por varias fases de restauración como la de Félix Hernández en 1929 y las iniciadas en 1977 hasta llegar a la reapertura del edificio en 1985 con motivo de la celebración del 850 aniversario de nacimiento de Maimónides.

Y para cerrar esta entrada, dos momentos de los que me gustan a mí, callejeando sin otro propósito que descubrir rincones.
Primero asomado en un patio del zoco, donde puedes encontrar todo tipo de cosas típicas para comprar, especialmente su artesanía de cuero.

Y uno de los sitios más pintorescos y probablemente más fotografiados de la ciudad, desde el cual se puede divisar la Catedral que se encuentra dentro de la famosa Mezquita, de la cual os hablaré en la siguiente publicación.

Efectivamente, lo habéis adivinado: es Ramón Mendigorri y la foto está tomada en el Alcázar de los Reyes Cristianos de Córdoba.
El Alcázar de los Reyes Cristianos es un edificio de carácter militar ordenado construir por el rey Alfonso XI de Castilla en el año 1328, sobre construcciones anteriores.
Alojamiento de reyes en sus estancias de Córdoba, los Reyes Católicos pasaron más de ocho años en la fortaleza, dirigiendo desde la misma la campaña contra el Reino de Granada. En estas mismas dependencias Cristóbal Colon solicitó fondos para su aventura marítima en el año 1486, así como vieron nacimiento uno de sus hijos, la infanta doña María, futura reina de Portugal.
Tras la campaña de Granada y la finalización de las campañas contra los musulmanes en España, los Reyes Católicos cedieron el inmueble a las autoridades eclesiásticas, las cuales lo convirtieron en Tribunal del Santo Oficio, perdiendo entonces su carácter palaciego.
En 1812, y tras la abolición por larte de las Cortes Constituyentes de Cádiz del Tribunal de la Inquisición, se convirtió en cárcel civil hasta que en el año 1931 se destinó a instalaciones militares, los cuales lo cedideron en el año 1955 al Ayuntamiento de Córdoba.

El conjunto arquitectónico tiene un carácter sobrio en su exterior y espléndido en su interior, con los magníficos jardines y patios que mantienen una inspiración mudéjar. Se encuentra rematado por cuatro torres (Paloma, Leones, Homenaje e Inquisición), dando al edificio una forma casi cuadrada.
La sala principal del edificio se denomina sala de los Mosaicos, ya que en ella se pueden admirar los impresionantes mosaicos encontrados a finales de los años 50 en la Plaza de la Corredera, así como un sarcófago del Siglo III. En el subsuelo de la actual planta es posible encontrar aún restos de los que se creen era baños reales utilizados por altos dignatarios de la época musulmana.

La antigua Huerta del Alcázar se ha transformado en una impresionante superficie de aproximadamente 55.000 m² de magníficos jardines con especies como palmeras, cipreses, naranjos y limoneros, que rodean a unos elegantes fuentes y estanques.

Actualmente el Alcázar es sede de diferentes eventos municipales, como la celebración de bodas civiles impartidas por diferentes ediles cordobeses, así como ser sede de eventos municipales, así como sede y exposición de presentaciones varias.
Pero como todos ya sabéis, en Córdoba hay muchas cosas que ver, por eso esta entrada lleva el número uno. Así que pronto habrá más ;-)
Casi podríamos hacer un concurso... ¿Quién es este personaje que se asoma? ¿Y dónde está tomada esta foto?

De momento os dejo con la incógnita, aunque sé que hay algunas personas que conocen la respuesta.
En unos días subiré varias fotos más de este fin de semana estupendo e inolvidable que espero poder repetir algún día no lejano.
Sí, ya lo sé... Llevo más de un mes "lost"... De la web, de la radio, del chat... Y es que justo el día después del lanzamiento del sampler 05, mi disco duro dijo "hasta aquí hemos llegado". Los calores del estío, supongo.
Pero aproveché el estropicio para hacer dos cosas que quería: comprar un disco duro externo (sí, lo sé, algún día también dirá basta) e instalar Linux.

Y la verdad es que estoy la mar de contento. A pesar de que el mito dice que instalar Linux puede dar más dolores de cabeza que nuestro sempiterno güindous, el caso es que me reconoció todo el hardware a la primera, la conexión a Internet funcionó incluso durante la instalación (se descargaba paquetes antes de terminar el proceso) y nada más relucir recién estrenado se actualizó todo el sistema.
Después vino lo demás: añadir aplicaciones, configurar el cliente de correo, probar el ftp, actualizar el navegador para soportar streaming de audio... Ahora sólo me falta terminar de aclararme con algún gestor de emisión por Internet para volver a hacer el programa en directo. Y en eso estamos. Los que ya me conocéis sabéis que mi cabezonería no me permitirá abandonar sin haberle dado unas cuantas miles de vueltas...