07 octubre, 2008

Ni una palabra de esto a nadie

Ni una palabra de esto a nadie... Así, de sopetón, hasta asusta un poco. Luego, cuando sabes que es el título que Ichin le ha puesto a su programa (después de tanto tiempo, ya ves), las piezas encajan.

Y es que ya nos habían dicho otras veces que "estas músicas" son "un poco raras". Claro, no están en Los 40 Siempre Iguales ni en Onda Chachi. Sin embargo (esto ya no es ninguna novedad), Internet está propiciando que las nuevas músicas se difundan como nunca. Hay cientos de radios online programando estos sonidos las 24 horas; contínuamente surgen nuevos músicos (algunos con más talento que otros, otros sin ningún talento en absoluto) que se hacen llegar a su audiencia por la Red desde cualquier parte del mundo de manera instantánea. Cada día crece más la lista de artistas que ceden su obra o la publican bajo la licencia Creative Commons. Cada día hay más reticencia a dejar tu trabajo en manos de una gestora de derechos de autor que se supone que debe proteger tus intereses pero en realidad te sepulta en burocracia, limita tu flexibilidad para editar y, en definitiva, frustra tu libertad de decisión sobre algo que, por definición, es tuyo.

Hoy por hoy comprar un CD es casi ya labor para nostálgicos. La revolución digital ha abierto las puertas y las ventanas del mundo. Los portales de Internet, los mismos sellos incluso, que ofrecen música son innumerales. Las radios online, personalizables, que se saben al dedillo nuestras preferencias, que son capaces de reconocer artistas similares a nuestros favoritos e incluirlos en nuestras listas de reproducción, hacen que los músicos que pretendían apoltronarse en su statu quo se estrellen contra un muro cada vez más alto y desde luego difícil de demoler.
¿Por qué pagar 18 euros por algo que no sé a ciencia cierta si me convencerá cuando tengo un catálogo prácticamente ilimitado en la pantalla de mi ordenador?

Es cuestión de tiempo. Llevará más o menos, pero la industria se tambalea. Y sus argumentos no convencen. Y es que no los necesitamos. Ya no.
Los artistas deben cambiar su chip. No pueden anclarse en el pasado, so pena de inanición. Porque un compositor del siglo XXI no puede pretender vivir de los CDs vendidos; porque para venderlos tiene que llegar a un público, convencerlo y pelear con cien mil artistas como él, en igualdad de condiciones, que también se merecen su parte del pastel. Y eso el mercado no lo soporta. Ya no.
Es imprescindible reorientar la estrategia, ver más allá. La audiencia siempre existirá. Y la audiencia buscará su camino para encontrar su dosis de música. Y en este punto nos encontramos nosotros, desde esta web, desde esta emisora online: intentando descubrir una parte de ese mundo infinito que se está asomando a nuestros ávidos oídos.
Y como normalmente nos atrae lo prohibido y nos gusta llevar la contraria: ni una palabra de esto a nadie.

5 comentarios:

Elena dijo...

Hola radiador:

Varias puntualizaciones, el que algo no salga en los 40 siempre iguales no quiere decir que sea raro, y el que a gente con tan buen gusto como yo no nos gusten "los muelles" no quiere decir que solo nos guste la música comercial. Es cierto, que dentro de este grupo, hay gente que friega la casa al ritmo de la música de Bisbal, pero es que fregar al ritmo de algunas cosas que escuchas, puede hacerse eterno... pero en fín, esa es otra cuestión.

Entrando en el tema que nos ocupa, ¿qué pasaría si los muchos compositores que hoy rondan por internet colgando su música se decidieran a dar conciertos? Yo en toda esta música enlatada, salvo honrosas excepciones, echo de menos la música de verdad, o sea, la tocada de verdad, sin ordenador, sin cuantizar, sin programar al segundo cada nota, cada compás. Me falta la frescura del directo. Sé que es difícil catalogar a la gente y clasificar y que no se debería hacer, pero es que hay mucha diferencia entre unos músicos y otros. Yo no dudo que para mezclar dos notas y que suenen medio bien hay que tener cierto talento, pero para que esa persona pueda tocarlo en directo o no directo, tocarlo él, sin necesidad de un ordenador, hay que tener un don especial. Yo iría a conciertos de la gente que me gusta, iría si los hicieran, y les compraría los cd como siempre he hecho, pero no me dan esa oportunidad. ¿No será que les da miedo el directo? ¿No será que al final no les queda otra que salir al escenario con su portátil y nada más?

Sé que es una simplificación del problema, pero al final prefiero ir a un concierto que sea menos espectacular, y que se lo curren, y apoyar a la gente que ensaya hora y horas, y toca en directo, y se la juega y se arriesga al abucheo del público.

Por otro lado, es verdad que el cd va a morir, y me da pena, supongo que al final habrá que optar por comprar canciones a un euro en la red, o algo así de la gente que te gusta. Pero hay que evolucionar. Lo que no acabo de entender es el lamento estéril de miles de músicos que ni siquieran tienen un trabajo maquetado con el que presentarse. Si quieren que se les tome en serio, que sean serios y estudien, y se lo curren y salgan de sus cuatro paredes y se enfrenten al veredicto del público de verdad. Es posible que se llevaran una sorpresa y su música fuera un éxito. ¿quien sabe? Si no se arriesga, no se gana.

Besos.

Pepe Acevedo dijo...

oleeee oleeee esa es Elena.^^

Por cierto hablando de directos,el 28 toque en Roses con Jesus Moix.Nada grabado,ni un solo ordenador y 13 musicos en el escenario ;)

lost frontier dijo...

Hola, Elena.



Como bien dices, es una simplificación del problema. El asunto es realmente complejo. O tal vez no tanto. Quizás sea cuestión de planteamientos o de la filosofía de vida de cada uno. Me explico: dar conciertos puede ser relativamente fácil o convertirse en tarea virtualmente imposible. Si necesitas infraestructura detrás, músicos de acompañamiento, ensayar previamente, un equipo que subir al escenario, una determinada puesta en escena y además pretendes obtener beneficios... Inevitablemente tienes que poner dinero de tu bolsillo. ¿Compensa? El 99% de las veces seguramente no. Compensa cuando ya tienes un nombre, una promoción de respaldo, un aforo asegurado, etc. Cuando eres un músico que se lo curra en su home studio con medios muy modestos pero muy dignos no puedes permitirte demasiados aspavientos. Pero eso no quiere decir que haya que arrojar la toalla. Conocemos casos en donde artistas que cumplen estas características hay subido y suben a un escenario y consiguen su público. Y todos ellos te dirán que precisamente en esos conciertos es donde mejor han vendido sus CDs. Así que la visión particular de cada uno, sus ganas de arriesgar o simplemente de hacerlo porque le apetece y ya veremos qué pasa son finalmente las razones que materializarán o no un concierto.

¿Les da miedo el directo? ¡Pues también! Es que, claro, hay que subirse al escenario y hacerlo bien. Es una responsabilidad. Uno no quiere equivocarse, no desea que queden en evidencia sus carencias. Y tampoco quiere hacer un playback de su CD. El público también quiere ver cómo improvisas, cómo sudas, cómo te equivocas, caramba. Es que... Y están los nervios. Que uno estaba muy tranquilo en su casita tocando sus teclitas y masterizando en zapatillas y ahora hay que dar el callo. Impone.

Yo también admiro a los músicos que tiene el valor de sobreponerse a todo eso y dan el paso. Y si se equivocan, pues mira, el que no se equivoque nunca que tire la primera piedra, ¿no?

El CD va a morir. Sí. Y será la distribución quien lo mate. El fin de semana pasado estuve en unos grandes almacenes y en la sección de new age encontré discos de Enya, Kitaro, Chris Spheeris y Yanni. Y nada más. Todos de hace 10 años. Eso sí, había tropecientos de música de relajación y chillouts varios. ¿En serio esperan vender discos con ese repertorio? ¿Se pueden captar nuevos oyentes con este panorama?

Sólo tienes que darte una vuelta por CD baby, Amazon o cualquier otra tienda en internet del estilo y encontrarás todo lo que buscas y probablemente más barato. Pero vuelvo a lo que comentaba al principio: ¿quién puede permitirse pagar todos los CDs (libros, DVDs, entradas de teatro, cine, conciertos, cenas) que realmente desearía comprar? Se necesita agilizar esto de alguna manera. Yo votaría por que las gestoras de derechos de autor crearan un gran portal en Internet donde colgaran TODO lo que los artistas producen con opción a descargas de calidad (hay multitud de webs que lo hacen) con opción a preescucha. Y que cada autor percibiera sus royalties en proporción a las descargas generadas (por supuesto a precios módicos y asequibles, porque para venderlos a precio de tienda ya están las tiendas). Y cocinar a fuego lento. Cuando los artistas empiecen a ver que su música se va descargando (primero poco a poco, más tarde tal vez en cantidades impensables) y que esas pequeñas descargas generan al principio unos pequeños ingresos y más tarde ya veremos dónde llegamos, entonces el panorama ya no pintaría tan negro. Al fin y al cabo, la inversión necesaria para hacer esto es ridícula. Pero es sólo una sugerencia...

Elena dijo...

Hola otra vez,

Pepe, me alegro que triunfaras en Roses, sabes que si hubiera podido habría ido :-)

Lost, vale, soy una simplona simplificando el arte, pero es que tiene que haber una manera de que por un lado ciertas personas dejen de quejarse ya de lo mal que está el mercado de la música (dicen que hay crisis, pues ni te cuento lo que lo van a notar en la venta de música) y se pongan a trabajar de una vez, y por otro, que haya una selección de buena música en el mundo, que los malos-mediocres se queden en la cuneta para dejar paso a los buenos de verdad. Y creo que la desaparición del cd y la cantidad de páginas webs que hay con música y con intentos de ella no ayudará mucho.

Sé que los directos no son la solución pero si ayudarían a distinguir entre el que hace música y el que la enlata. Y luego, claro está, una buena educación musical de la población para distinguir entre un buen piano, y un señor que estudió piano un día en el conservatorio y decidió que la humanidad no debía seguir viviendo sin oir su estupenda interpretación y lanza a la calle las mejores piezas de piano Nº 34589... ( yo estudié guitarra durante 13 años, y salvo lo bien que me lo pasaba, no conseguí tener talento ni saber interpretar como una gran guitarrista, y no se me ocurre ponerme a componer piezas para martirizar a mis amigos y menos quejarme de que no gano dinero con ello)

Bueno, que me enrollo, que solo es una opinión y si mi dejas espacio soy capaz de colapsarte el blog

Besos

Edge dijo...

La que liais en poco rato! Almas cándidas, si ni sabemos qué nos depara el mañana... no me atrevería a decir que el formato CD deje de existir, por ahora ya salen de nuevo vinílos a la venta, ¿alguien lo imaginaba hace unos meses?, of course. Esto es lo que pasa por ir deprisa, vamos demasiado deprisa y vaticinamos cosas que... quien sabe.
Hay muchas cosas que arreglar y que reestructurar, porque, como bien dices Javier, ahora podemos elegir más, y en cierto modo saber más. Digo estp porque internet ha abierto una brecha importante a la libertad de consumo en este sentido, si quieres compras, sino pues no. Otra cosa es si esto es justo o hay que regularizar el sistema. Creo que estan en ello.
No sabría decir o asegurar que las discográficas desaparecerán, lo que si es seguro es que la distribución cambia, esto sí que es una realidad ya.
El resto... mejor te explico en el otro lado, que tengo que empezar a llenarlo, leñe!
Elena colapsale el blog! mola mola, sigue así jaja!
Besos nocturnos.

 

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