
Para ver el mundo en un grano de arena
y el Cielo en una flor silvestre,
contén el infinito en la palma de tu mano
y la eternidad en una hora.
Quien se ata a una alegría
destruye la vida alada,
quien besa la alegría en pleno vuelo
vive en el amanecer de la eternidad.
William Blake (1757-1827)
y el Cielo en una flor silvestre,
contén el infinito en la palma de tu mano
y la eternidad en una hora.
Quien se ata a una alegría
destruye la vida alada,
quien besa la alegría en pleno vuelo
vive en el amanecer de la eternidad.
William Blake (1757-1827)